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Detalle de orejeras,
cráneo y nariguera

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La parte inferior del cráneo estaba protegida
por una extraña pieza de oro laminado a manera de cubre mentón, confeccionado
para cubrir la parte superior del cuello, mentón y mejillas dejando
una escotadura para la nariz. Sencillos relieves señalan la boca y
pliegues faciales. Este objeto, que no se parece a nada conocido o
representado en el arte Mochica, tiene un tosco bruñido superficial
y carece de perforaciones o sistema de sujeción. Difícilmente hubiera
podido usarse en vida. A los costados se encontró un par de
orejeras de oro y turquesa representando un venado en actitud de correr,
decorado con un borde de 38 esferas de oro soldadas. La primorosa
representación incluye cuernos, ojos, vientre, genitales y cola, aplicados
en láminas de oro. Las pupilas y pezuñas son de piedra oscura y la
lengua de concha. Curiosamente, estos detalles aparecen también repujados
en la cara interna, visible solo para el usuario. En la iconografía
Mochica, los venados son frecuentes en escenas de cacería ritual.
Inmediatamente al pie del cubre-mentón se encontraban dos narigueras
de oro (finamente laminado y pulido) en forma de luna creciente y
ligeramente convexas.. Al ser usadas le habrían cubierto la boca y
parte de la cara, tal como se aprecia en la imagen miniaturista de
la primera orejera descubierta. Este armónico y vistoso adorno nasal
debió contribuir a la impactante solemnidad de su rango. |
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