El Señor de Sipán ocupaba la cúspide de la estructura social y
política de su tiempo con un carácter semidivino, a juzgar por los
objetos encontrados y por sus acompañantes.
Diferentes vestimentas y ornamentos del Señor aparecen también
en otras representaciones del mundo Mochica. Así, encontramos las
orejeras con el ave sagrada en el "ritual de purificación", el tocado
de algodón en las "carreras rituales", la túnica de placas metálicas
en la "danza con soga", entre otras. Suponemos entonces que el Señor
de Sipán habría presidido todo evento sagrado o actividad gubernativa.
Su deteriorada osamenta nos permite saber que murió a una edad
promedio de 40 años y que, con excepción de una incipiente artritis,
gozaba de buena salud. Su estructura corpórea demuestra poco trabajo
físico y el escaso desgaste dental habla de una dieta especial.
Esto le permitió alcanzar una estatura de 1.67 m (alta para su época).
Las particularidades físicas que muestra señalan una especial forma
de vida y caracteres hereditarios: debió integrar una casta de hombres
nobles que heredaban el poder.